El botellón
El botellón es algo que casi todo los jovenes practicamos sobre todo aquellos que no tenemos un presupuesto muy alto. Yo estoy de acuerdo con este fenómeno, siempre que no se moleste y no se vaya de las manos. No es sólo ir a emborracharse, sino juntarse con los amigos, hablar de nuestras cosas, etc. La pena es que cada vez hay más menores que lo practican.
Algunos jóvenes ingieren alcohol porque se sienten empujados por el grupo social en el que se inserta y carece de habilidades para decir no, o bien preserva su autoestima obteniendo la aceptacion de los demás.
El alcohol y el tabaco forman parte de rituales de iniciación de esta sociedad, que los adolescentes, desgraciada y equivocadamente, los relacionan con ser mayor. Existen otros adolescentes que se entregan a la bebida porque presentan problemas emocionales y sociofamiliares, manteniendo la convicción de que beber
“hace olvidar los malos rollos”. Para estos jóvenes, el fin es juntarse para emborracharse. Beber alcohol resulta al comienzo placentero. Después, en cambio, se hace para evitar el malestar que provoca no hacerlo.
Por otro lado, la sociedad alienta y refuerza esta conducta. Se publican las bebidas alcohólicas en los medios de comunicación y se las asocia con el éxito, el atractivo personal y otros valores.
No estoy de acuerdo con aquellas personas que beben y conducen. La mayoría de las personas que beben y conducen se piensan que lo tienen todo controlado, pero no es así. Lo peor del botellón es como se queda el lugar del botellón, casi nadie por no decir nadie, recoge lo que ha tirado.
sábado, 10 de mayo de 2008
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